Leave a comment

Días de labor

[Post originalmente publicado el 06 de diciembre de 2007]

El inicio del día aguarda envuelto en vaho de frío, tras la puerta de hierro pintado que pesa como un madrugón. En la habitación se ha quedado el amanecer, junto al olor a secador de pelo y las sábanas revueltas perdiendo calor a toda prisa.

Cinco minutos marcan la diferencia entre un paisaje semidesnudo, apenas comenzado y aún menos transitado, y calles bulliciosas con sus distintos tipos de peatones. Padres, madres o niñeras tirando de los peques en dirección al colegio; en ocasiones, las menos, siguiendo a paso rápido al diminuto manojo de nervios que revolotea varios pasos por delante. Si el margen es de diez minutos, ya aparecen los adolescentes y preadolescentes en grupos de dos o tres. Ellos siempre van sin adultos. Con un paso más calmado, el ocasional anciano o anciana que debe comenzar el día tan pronto como sus escasas horas de sueño no dan más de sí. Siempre acelerados, con un cigarrillo o una bolsa con comida en tarteras, el personal laboral. Yo soy la saeta de la calle Pelícano, que bajo en un abrir y cerrar de ojos dejando tras de mí un relámpago escarlata, reflejo de la bolsa de plástico con color de cereza que pasa alternativamente de una mano a otra.

El elemento más peculiar de todo este escenario viene a ser un semáforo, oportunamente colocado justo ante la entrada del Metro. Carece de esa peculiaridad de los semáforos que hace que el rojo para los peatones dure mucho más que el los coches, por lo que el tiempo de espera para cruzar nunca es muy largo. Sin embargo, la visión del universal muñequito verde provoca que la mayoría de los peatones de los alrededores se precipiten hacia la carretera; algunos incluso bajan a la carrera del autobús en la parada cercana, para no perderse el momento del verde. Lo que me hace pensar que la prisa nubla la visión mental hasta el punto de no distinguir entre factores importantes y superfluos.

Una vez pasada la carretera, todos nos dirigimos como pequeños roedores al interior del laberinto.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: