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Parada sin parar

Movimiento

Hay un frase muy popular que me ha gustado escuchar en boca de varias personas, y es el dicho de que Buscar trabajo también es un trabajo. Cuando una se encuentra en búsqueda activa de empleo, se da cuenta de cuánto hay de verdad en esa afirmación.

Por cierto, me resulta muy llamativa la frase búsqueda activa de empleo. Como los poderes fácticos son en general muy tiquismiquis con el lenguaje, sobre todo desde el advenimiento de lo políticamente correcto, la palabra “parado” se ha llenado de connotaciones negativas. Porque para las mentes pensantes que ven significados psicomísticos por todas partes, estar “parado” implica estar quieto en tu casa, sin buscar empleo ni hacer otra que… precisamente eso, estar parado. Estamos en un contexto político en el que se ha demonizado claramente la figura del parado, tratando de hacer una asociación de este concepto con alguien que está rascándose la tripa felizmente en su casa esperando recibir su subsidio el día 10 de cada mes. Y con este panorama, nadie quiere que se le identifique con ese “parado”. Así que se lleva mucho más decir “desempleado”, o mucho mejor y lo que recomiendan los entendidos en recursos humanos, estar “en búsqueda activa de empleo”.

Como lingüista, sé que la mayoría de teorías asumidas en torno al lenguaje son realmente producto de prejuicios personales y convenciones sociales, y no guardan relación con la naturaleza real del lenguaje. Vamos, que la mitad de las cosas que se dicen me parecen mamandurrias, como diría aquella. Pero en este caso sí prefiero pensar que estoy en búsqueda activa de empleo. Porque me ayuda a pensar en mi situación de desempleo como en un trabajo; mi trabajo es levantarme cada mañana y tratar de encontrar un empleo. Además, es tan importante el tema de la autoestima cuando se está desempleado, que veo fundamental que los que estamos en esa situación cambiemos la forma en la que nos hablamos a nosotros mismos.

Unemployee of the yearY es que no sólo las autoridades políticas nos señalan, sino que en esta sociedad utilitarista y consumista en la que vivimos, estar en paro a veces es casi un estigma. Perder el empleo supone pasar a ser identificado como un miembro no productivo de tu comunidad; uno que encima percibe una prestación económica que sale de los bolsillos de los miembros que sí son productivos (y de tus propias aportaciones cuando lo eras, pero esto se olvida demasiado fácilmente) Muchas personas presumen de no haber estado nunca en paro, como si esto fuera un valor añadido; como si no hubiera un montón de personas que valen su peso en otro como trabajadores, que por circunstancias diversas han perdido su puesto de trabajo. Yo misma he estado otras dos veces en paro, y no me considero precisamente una trabajadora poco válida. Más bien todo lo contrario.

En definitiva, hay demasiadas connotaciones negativas que un desempleado tiene que sacudirse, y me encanta la frase Buscar trabajo también es un trabajo porque borra casi todas ellas de un plumazo. Y es que son muchas las horas que pasan entre portales de empleo, búsqueda de empresas para posibles autocandidaturas y redes sociales; y no sólo la búsqueda de trabajo en sí misma, sino otras tareas asociadas que también son importantes: búsqueda de información útil, consejos en blogs y portales especializados, adaptación del Curriculum y las cartas de presentación para diferentes tipos de perfil…

La búsqueda de empleo ha cambiado mucho en los últimos años. Rodear anuncios del periódico con un rotulador rojo y presentarse en las empresas con el Curriculum Vitae en la mano son cosas del pasado. En algunos sitios aún valoran que se presente el candidato en persona, pero personalmente es un método que nunca me ha gustado. Quizá soy demasiado malpensada, pero me parece mucho más probable que la persona que lo recoge tire a la basura el CV de un competidor potencial, a que se lo haga llegar al responsable adecuado. Además, con la Ley de Protección de datos, son muchas las empresas y ETTs que piden al candidato registrar directamente sus datos en sus sitios web.

En cualquier caso, ni siquiera los portales de empleo son ya suficientes para la búsqueda de empleo, a pesar de que hasta hace bien poco eran una gran fuente de ofertas (todos mis últimos trabajos los encontré a través de portales de empleo online) Las redes sociales cada vez tienen más presencia en nuestras vidas, y también en el mundo laboral. Dejar de utilizar Twitter para quejarnos de política o desenvolvernos en LinkedIn requieren un periodo de aprendizaje, que como todos lleva su tiempo de dedicación. Si además añadimos portales de empleo específicos para sectores determinados, redes sociales también específicas, foros de discusión, etc., las posibilidades son enormes. La clave está en la diversificación, que se lleva una buena parte de las horas del día. El trabajo de buscar trabajo.

Y con la importancia central que la búsqueda de empleo tiene en la vida de cualquier desempleado, no creo que echar CV y buscar cursos deba ocupar todo nuestro tiempo. Aunque seamos parados, tenemos derecho al ocio, a disfrutar de la vida y de nuestro tiempo libre (sí, ese que todo el mundo se piensa que nos sobra, aunque luego no sea tanto como hemos visto)

Reading on the beach

Cuidar del tiempo de ocio cuando se está desempleado es casi tan importante o más que hacerlo cuando se está trabajando. Todos esos prejuicios sociales en torno al parado nos afectan en mayor o menor medida, aunque no lo creamos. Es fundamental que nadie, y mucho menos nosotros, nos quite el derecho a pasarlo bien y a hacer cosas que nos gustan. Un día me comentaron que no paro de hacer cosas, y me vino a la cabeza la frase Parada sin parar. Desde entonces, me la repito una y otra vez, para que no se me olvide que estoy parada pero eso no quiere decir que deje de hacer cosas. Y no sólo cursos o actividades enfocadas al ámbito profesional, sino cosas que hago simplemente porque me gustan o porque me enriquecen en otros sentidos distintos del laboral. Incluso me gusta comentar en Twitter o Facebook las cosas que voy haciendo, con el hashtag #paradasinparar

De momento, afortunadamente puedo permitirme seguir en la Escuela de Música de Las Palmas, y en la Escuela Oficial de Idiomas. Gracias a los cursos MOOC, cursos online gratuitos que diferentes universidades ponen a disposición de todo el que se quiera apuntar, dentro de poco empezaré un curso sobre la especialidad en la que me gustaría haberme desarrollado tras la carrera si hubiera podido. También hice un taller de bisutería de un día, y estoy aprovechando para refinar mis habilidades reposteras, horneando cupcakes como si no hubiera un mañana. Y es que la pérdida del empleo es un palo tremendo, pero estar en paro no implica ni mucho menos quedarse parado.

2 comments on “Parada sin parar

  1. […] cuestión de volver a alegrarse los días, que incluso los parados necesitamos nuestro pequeño espacio de satisfacción […]

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