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DIY: Caja de fruta pintada

Conmismanitasyeah

Me encanta coger cosas viejas y arreglarlas para darles un nuevo uso; eso que los ingleses llaman upcycling y los españoles, ser mu apañao. Muchas veces cuando veo objetos del día a día, se me ocurren mil cosas que hacer con ellos. Y por suerte, ahora está de moda esto del DIY (Do It Yourself, que aunque soy poco amiga de anglicismos glamurosos tipo knitting, debo decir que gusta mucho más que manualidades)

Muy pocas veces llevo a la realidad estas ideas, por una mezcla de pereza y un enanito cabrón que tengo en mi mente, que me dice que no merece la pena, que seguro que sale una chapuza, que voy a tirar el dinero en comprar chorradas… que no quiero echarle toda la culpa a mi madre, pobriña, pero que tiene ecos de las veces que respondía a mis intentos creativos con “Lo vas a poner todo perdido”.

Poco a poco voy aprendiendo a ignorar al enanito cabrón de mi mente, y este fin de semana conseguí completar un proyecto del que estoy muy orgullosa. No he inventado ni mucho menos la pólvora, y de hecho se me ocurrió la idea porque esto de pintar cajas de fruta está muy de moda y se ve por todo internet. Pero con lo que me cuesta terminar proyectos, y más cuando lo tengo que dejar a la mitad como fue el caso por una gripe, estoy muy contenta de tener mis cajas de fruta decoradas ya listas para usar.

TACHAAAANNNN!!!

Cajas final

Todo empezó porque necesitaba un par de cajas, una para guardar libros y papelajos varios, y otra para guardar telas (que ya he juntado algunas piezas y me caben malamente en el cajón donde las tengo) Pero no encontraba ninguna como yo quería, más o menos resistente y sin ninguna pieza metálica a la vista, porque viviendo tan cerca del mar meter un pedazo de metal en casa es como poner un jardín de óxido. Así que cuando los de Ecohuerta empezaron a traernos los pedidos en cajas de madera, me empezó así como un cosquilleo en la mano, que me pedía coger una brocha y hacerme yo misma las cajas guardadoras.

Como me costó bastante encontrar un tutorial más o menos detallado con fotos, y porque quiero mostrar orgullosa mi trabajo (pa eso está internet, no?), he decidido mostrar a grandes rasgos los pasos que seguí. Básicamente mi idea era pintar la caja, forrarla por dentro de alguna forma para tapar los clavos del fondo, y decorarla con alguna cosilla porque soy así de pijotera.

Así que primeramente, lijé un poco las cajas por fuera y por dentro, sobre todo para quitarles las astillas. Utilicé una lija fina que tenía de cuando pinté nuestra estantería de Ikea (sí, me vuelve loca pegar brochazos a todo lo que se deja) Una vez lijada, empieza la parte divertida y pringosa, que es la de pintarla.

La pintura del nombre larguismo.

La pintura del nombre larguismo.

Yo pasé una mañana estupenda pintando mis cajas al ritmo de mi lista 80s de Spotify. Utilicé Titanlak Satinado Acetinado color magenta, que antes de que nadie diga que es color de chica, que sepáis que el color lo eligió mi cónyujo. No sé si es la pintura más adecuada para estos menesteres, pero la muchacha del Bricor me dijo que sí, y que además no necesitaba imprimación si la madera no estaba pintada. Así que ahí me lancé, a palo seco.

Pintando

Di dos manos de pintura, dejando secar cada una bastante tiempo (otra de las consecuencias de vivir junto al mar: todo tarda una barbaridad en secarse) Primero pintaba la parte de fuera, la dejaba secar, y a continuación pintaba la parte de dentro. Error de novata: mejor pintar la parte de dentro primero, para poder corregir los churretes cuando pintes la de fuera (sí, me quedan churretes de pintura, qué pasa…) Una vez pintadas y secas, y yo recuperada de la gripe, sólo quedaba forrar y decorar.

Composición no figurada de cajas con gata fantasma.

Composición no figurada de cajas con gata fantasma.

Pensaba probar a forrar las cajas con papel, pero en una visita a la tienda Tiger de Las Palmas vi que tenían un papel autoadhesivo que vendían como forro para estantes. También tenían cinta adhesiva de papel, que me pareció washi tape pero por algún motivo no lo venden como tal; y adhesivos con dibujitos monos. Así que en el mismo Tiger me hice con el instrumental para decorar las cajas.

Decoración

El forrado fue mucho más rápido de lo que esperaba. Para cortar el forro lo medí directamente sobre el fondo de la caja; con el forro de Tiger es muy fácil, porque el reverso está cuadriculado, lo que hace muy fácil medir y cortar. Para cortar las esquinas sólo tuve que medir grosso modo la distancia de la esquina de la caja al borde, por la parte de arriba. Luego probar sin quitar el protector del adhesivo, ajustar, volver a probar y pegar.

El adhesivo del forro no es nada puñetero a la hora de colocarlo, pero por las mismas no es el más fuerte del mundo. Vaya, que se despegaba un poco. Así que le puse un montón de libros por encima para que ayudasen al adhesivo a hacer su trabajo. La cinta decorada que puse en la parte superior también se despegaba un poco a causa de los clavos que tapa, así que más libros.

¡Líbrame de todo ello! (tu-tish)

¡Líbrame de todo ello! (tu-tish)

Tras volver a poner una de las cintas laterales, que mi gata tuvo a bien intentar comerse aprovechando que se había levantado un poco, y dejar reposar las cajas “enlibradas” durante unos días, quedaron como se puede ver al principio del post.

Debo decir que me gusta mucho el resultado, con los colores ácidos y forro de rombos mareantes. Ya sólo queda llenarlas con sus respectivos contenidos, y pensar una manera de evitar que entre el polvo.

2 comments on “DIY: Caja de fruta pintada

  1. Pues si,tienes razón!!por fin un buen tutorial!!

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